Sofía y Sebastián se pusieron de pie.
Diego la miraba fijamente; ya no tenía el enojo directo de antes, había algo más difícil de leer. Pero lo que él pensara no importaba; lo importante era resolver el problema.
—Isabella buscó a Sebastián para desquitarse —dijo Sofía, firme—. El origen del problema está en ella. Quiero que Isabella le pida disculpas a mi hermano.
Diego sonrió un poco.
—Puede ser.
Sofía quedó impactada un segundo.
¿Así de fácil?
Hasta Chiara se sorprendió.
Pero, enseguida, Dieg