Mientras tanto, Sofía esperaba que Carmen la acribillara con preguntas y chismes, pero, para su sorpresa, no se mostró especialmente curiosa.
—¿Ni siquiera te da un poco de curiosidad? —preguntó Sofía mientras alzaba una ceja.
Carmen sonrió un poco.
—Si fuera alguien con alguna mancha en el historial, ya habría revisado hasta el acta de nacimiento. Pero Alejandro es demasiado confiable. No tengo de qué preocuparme. Tú solo disfruta tu relación. Además, dijiste que recién con él sentiste lo que e