Thiago no se sorprendió cuando notó lo serena que estaba Sofía. Sabía que una mujer como ella no iba a ser fácil de conquistar. Se notaba: era inteligente y tranquila, con una elegancia natural que marcaba distancia. Aun así, prefería ir al grano. Quizá lo aprendió en sus años de estudio fuera del país, o tal vez era simplemente su manera de ser.
—Sé que suena impulsivo —dijo, tranquilo—, pero eso es lo que pienso de ti. Después de conversar tanto contigo hoy, mi admiración solo creció.
Sofía su