Diego retuvo a Sofía y, con firmeza, le ordenó al chofer subirla al carro.
Tal vez sabía que ella podía conducir, por eso levantó el separador de la parte trasera para que no pudiera moverse.
El espacio reducido le causaba una sensación de asfixia.
Su teléfono no tenía señal.
Claro, era obra de Diego.
Cuando él vio que ella no podía escapar, la soltó. Sofía no dudó y le dio una bofetada.
Él le sujetó la muñeca y ella se apartó, furiosa.
Entonces intentó ahorcarlo, y en ese momento él no la detuv