Alejandro preguntó por Sebastián, pero Sofía ya se lo había sacado de la cabeza por completo.
Solo escuchaba la voz de Alejandro, parsimoniosa, y la atrajo tanto que por un momento se quedó sin palabras.
Alejandro la quería.
Esa frase le dio vueltas una y otra vez en la cabeza hasta dejarla sin aire.
Apretó el teléfono con fuerza.
Desde pequeña, Sofía creció rodeada de arte, con un gusto refinado y mucha seguridad en sí misma. Sabía que era atractiva y que los hombres solían fijarse en ella. Per