Sofía asintió.
—Sí. La familiaridad es una forma de seguridad —dijo, y bostezó un poco—. Espérame un poco, voy a lavarme y arreglarme.
—Está bien —respondió Alejandro, mirándola mientras se levantaba para ir al baño.
Esa noche él prácticamente no había dormido.
La ropa que Pandora había mandado con las empleadas era de un estilo lujoso pero clásico, apta para cualquier edad.
Sofía eligió un conjunto blanco. Después de lavarse la cara, se cambió dentro del baño.
Por supuesto, tampoco olvidó poner