Por un tiempo, Valentina casi llegó a creerlo.
Después de todo, Diego siempre había sido bueno con ella, y no había ninguna otra mujer en su entorno.
Pero cuando ella le dijo que quería irse al extranjero y él no hizo nada por detenerla, entendió que había sido una tonta.
Su "importancia" solo existía porque Diego no tenía amigas.
No es que la quisiera, en realidad a él no le interesaban las mujeres ni se tomaba la molestia de conocerlas.
Ella fue la única que logró entrar en su círculo, y por e