Aunque Sofía parecía estar peleando sola esa batalla, tener a Alejandro a su lado le dio fuerza.
Y ahora, aunque el cansancio le pesaba en cada fibra, saber que él iba a acompañarla a ver a Pandora le quitaba la tensión.
—Tu mamá es agradable —dijo en voz baja—. Aunque creo que es porque tú estás presente.
Alejandro le explicó por qué quería llevarla con él.
Marcó la dirección en el GPS y, mientras el auto avanzaba, añadió con calma:
—No soy como Diego.
Sofía se detuvo un instante, pero no respo