Cuando notó lo que había preguntado, Pandora pareció entenderlo todo.
—Con razón —dijo, como si de repente todo encajara—. Tantos años sin novia, sin interesarte por nadie... ¿No será que tienes algún problema en ese aspecto? Si lo hubiera sabido antes, te habría buscado un médico. Y pensar que estuve presionándote para que tengas citas. Pobres muchachas, casi las arruino.
Cuanto más hablaba, más tensa se ponía la cara de Alejandro.
—¿No crees que te estás metiendo demasiado? —respondió, irritad