Sebastián tenía la cara tensa, casi pensó que había escuchado mal.
Lo miró serio y dijo:
—¡Eso es imposible!
¿Alejandro en serio quería que lo tratara como un hermano? ¿Acaso era tan descarado?
—Si tanto te gusta ser hermano de los demás, ¿no tienes hermanos o hermanas?
Sofía se detuvo por un momento.
Alejandro la miró de reojo y luego volvió a dirigir la mirada a Sebastián.
—Los tengo.
—Ya veo, por eso te gusta tanto hacer de hermano.
Alejandro respondió:
—Te equivocas. Ellos nunca me han visto