La empleada hace un momento había pensado que no tenían ningún sentimiento el uno por el otro, pero en unos segundos se habían puesto a pelear ferozmente. Su presencia también era bastante intimidante, la gente haciendo fila detrás instintivamente se alejó.
Se apresuró a terminar de hacer los certificados, tenía miedo de que, si se tardaba un segundo más, esta pareja se fuera a los golpes. Pero en el momento que entregó los certificados de divorcio, ya no eran esposos, legalmente ya no tenían ni