Alejandro volvió a preguntar:
—¿Lo acordaron entre los dos?
—¡Para nada!
—¿No? Desayunaron juntos. Sofía, ¿estás segura de que no fue así?
Sofía ya sabía que Alejandro no le creía ni un poquito.
—Quedé de verme con él para ir a tramitar el divorcio el lunes, ahí voy a poder sacar mi papel de divorciada. Ese día me voy a tener que ausentar del trabajo.
Alejandro se relajó un poco, pero su mirada siguió tensa y oscura. Con esa mirada Sofía se sentía ahogada.
—¡Te prometo que jamás en la vida voy a