20 No lo haré, pero debemos agilizar el divorcio antes de que ella se dé cuenta e intervenga a favor de ese parásito.
Asintiendo, la joven arrastró la maleta hasta el estacionamiento, por otro lado, Melany llegó al edificio Feller con una gran jaqueca.
—¡¿No debí tomar tanto, quien en su sano juicio toma entre semana! Se reprocha al apoyar la cabeza en el escritorio. —¡Soy una estúpida! Aparte, ni siquiera logré lo que quería, Fabricio me volvió a decepcionar. Soy un fracaso de mujer. Por lo