16 Era una llamada de su esposo, esto la dejó más anonadada, pues su esposo nunca la llama.
–¡Cariño, estuve pensando en que últimamente he sido muy frío y cruel contigo, así que quiero que almorcemos juntos! Fabricio utilizó un tono cariñoso. Y es que es cierto que él puede manejar la fortuna de los Hilton, sin embargo, para sustraer grandes sumas, necesita la firma de su esposa.
Fabricio me encantaría, pero creo que no almorzaré, estaba pensando, nunca he gastado nada de tu dinero, nunca te