El verdadero propósito de Sulli es hacer que Ángel se acerque más a Lizbeth.
—¡Está bien madre, pero no partiremos hoy, la verdad quiero quedarme esta noche! Contestó Ángel y luego salió a dar un paseo, lo hizo solo y al llegar frente al mar, sintió como la brisa golpeó su rostro, podía sentir el olor del mar, y el sonido de las olas que golpeaban en la arena le recordó a su gran amor.
–¡Melany, no sé por qué no me recuerdas, fuiste tú quien me abandonó aquel día en el que casi muero, como pu