No dejen que huya.
32 —¡Buenas noches, señor, nos veremos mañana! Melany se libró de Ángel, al cerrarle la puerta en la cara. Una vez que estuvo adentro, la chica se reprochó. ¿Cómo pudiste pensar que te haría una propuesta indecorosa? Ese joven no haría eso, él tiene muchas jóvenes hermosas a su alrededor, además, estoy casada y él lo sabe muy bien.
Del otro lado de la puerta, Ángel sonrió y dijo. —¡Por supuesto que sé lo que pensabas! Pero te pondré las cosas difíciles, seré tu único pensamiento. Mientras cami