La nueva asistente.
—¡Hay mucho trabajo para hoy! No te lo voy a negar.
Al escucharla, Ángel caminó despacio mientras contestó. Eso es bueno, si no hay trabajo, no se come.
—¡Señor, primero hay una cosa que debe saber!, Olga, su asistente, renunció. Encontramos a otra chica, ella estará aquí pronto.
—Personalmente, me encargué de su agenda. Como no sabía que iba a venir, no tiene citas agendadas, pero si es necesaria su presencia en una de las fábricas, al parecer están teniendo problemas con el personal. Le inf