Capítulo 15: La felicidad que perdí, no volverá.
Luego del desmayo de ese día, no volví a salir de la habitación porque nuevos malestares se presentaron en mí. Cuando el sueño no me vencía, sólo podía correr al baño a vomitar hasta el aire.
Piero se ha quedado conmigo para cuidarme, hace tus deberes en mi habitación mientras me ve mirar al techo, dormir o correr al baño otra vez.
Mis padres están muy preocupados, pero están con tantas cosas que a veces simplemente les digo que me siento bien, aunque no sea cierto.
Tengo cientos de llamadas de