Por Emma
Cuando me caí, o mejor dicho cuando Grace me tiró, todo se descontroló, las chicas escucharon que ella me acusó de que Pupy me regalara el Mercedes y todas sabían que ese oneroso y llamativo auto, era mío.
Más allá de todo, Grace no era una mujer que lograse simpatía entre las demás mujeres y en este caso, menos, porque me estaba acusando de cosas que mis compañeras sabían que era mentira.
Escuché gritos, y jadeos, las chicas hablaban todas juntas y acusaban a Grace por haberme agredido.
En realidad, cuando caí, tampoco lo hice con fuerza, la caída fue aparatosa, pero tampoco es que terminé desparramada en el suelo, la alfombra era mullida y atenuaba cualquier golpe.
-¡Emma!
Escuché la voz de Pupy, que venía desde el lado del ascensor.
¡Lo que me faltaba!
Ahora sí se complicó todo, Grace va a terminar llorando en sus brazos, inventando mil historias, siendo la víctima, recibiendo toda la comprensión y el cariño de Pupy.
Por un segundo, me imaginé a esa mujer, manipulando la h