Por Emma.
Cuanto más lo pienso, menos me perdono haber sido débil y haber caído en los brazos de Pupy.
Sus brazos son…
No quiero reconocer que alguna vez imaginé como sería hacer el amor con él.
No voy a confesar que desde que me besó a primera vez, fueron muchas las noches que recordé esos besos.
No tiene nada de malo recordar un beso.
Solía tranquilizarme.
Lo que sentía era más que recordar, era ansiar, anhelar… apetecer…
Me quedé dormida sin saber que iba a ser de mi destino en Textil Norte.