Por Emma.
Hice una locura.
Finalmente me atrapó en un momento de debilidad.
Jamás conocí el delirio que Pupy me hizo sentir.
Siempre creí que me podría dominar en el sentido sexual.
Nadie despertó mis sentidos como lo hizo él.
No me enteré la potencia de lo que sentía hasta que sus dedos estaban dentro de mi vagina.
A esa altura ya era tarde para apagar la hoguera que sentía en mi vientre.
No pude pensar.
Me quemaban sus besos.
El deseo nos domino.
Me dominó.
Quise separarme, irme, salir corrie