Por Emma
Mi jefe me dejó en el medio de su living y se retiró a alguna habitación.
Es decir, me echó.
Momentos antes impidió que me fuera.
No me permite renunciar.
Está ofendido y creo que lo que más lo ofende, es la forma en que se enteró.
Tal vez debí habérselo dicho.
Particularmente no lo consideré importante, porque la relación que tengo con mi familia es inexistente.
Miré a mi alrededor y me dirigí hacia la salida.
Nadie impidió que me fuera.
Un hombre de seguridad del edificio abrió la en