Por Pupy
En el camino hacia mi casa, no podía apartar de mi mente a Emma y a su espectacular auto.
Su novio y su “amigo”, si dudas eran empresarios y se podían dar el lujo de regalarle ese auto, sin embargo, ella no tenía el aspecto de ser ese tipo de mujer…
Siempre hablaba de sus dos carreras, de su independencia.
Se enfrentaba a mí y a cualquiera, lo hacía con el arma de sus palabras, su impetuosidad y sin dudas, su inteligencia.
Esa mujer no obtuvo el auto por ser la querida de alguien.
Esto