—Hola, papá —dijo la joven Roberta al teléfono y el corazón de Roberto dio tremendo vuelco; y es que, a pesar de que de verdad parecía estar escuchando a Rebecca, él sabía bien que esa era Roberta, y amaba que al fin le llamara papá.
Roberto lo había notado ya, Roberta y Rebecca, a pesar de haber crecido lejos una de la otra, eran muy parecidas en muchas cosas, incluso en ese tono de voz que usaban para poder quejarse de algo, como estaba seguro de que estaba por suceder.
» ¿Tienes tiempo? —pr