—Yo—comenzó a hablar el hombre—... En realidad, no sé si esto te sirva, porque no sé si me puedas creer, pero, aun cuando en realidad no quiero que la sustituyas a ella, por el bien de ese par de niños, quiero que te conviertas en su madre, de verdad, así que no necesitas estar preocupada por la separación, porque no va a ocurrir.
Roberta, escuchando al padre del par de niños que más amaba en la vida, se quedó sin palabras. Era cierto que ella no podía creerle, sobre todo cuando Alessandro inic