—Rebecca te mostró lo mejor de ella —declaró Roberto, luego de que Alessandro le hiciera un montón de reclamos por haber solapado el escape de su hija y ayudarla a hacerlo de la peor manera—, y, probablemente, la mitad no era verdad. Nunca la conociste, Alessandro.
—¿Qué significa eso? —preguntó el joven, que se imaginaba mil cosas y no lograba concluir ninguna.
—Ella no era buena persona, Alessandro —confesó Roberto Morelli—, siempre fue caprichosa, terca, traviesa y muy desconsiderada; ella,