El teniente Norton se echó hacia adelante arrugando el entrecejo.
—¿Cómo que usted firmó esos cheques?
Para Ángel era doloroso hasta pensarlo, pero ya había visto a su padre medicando a su abuelo para provocarle demencia, ¿qué otras cosas no sería capaz de hacer?
—Desde hace seis años mi padre vi