Pero si sorpresa se llevó Darío cuando supo lo que estaba pasando, sorpresa se llevó Gael Rivera cuando anunciaron al Diablo en medio del desayuno familiar.
Él y Ángel se miraron, y su hijo supo disimular muy bien lo poco que aquello lo asombraba.
—¿Y ahora qué quieres, Darío? —siseó Gael cuando l