—Acaban de hacer una acusación en su contra por intento de secuestro del señor…
—¡Martin! —gruñó Gael.
—Eso, del señor Martin Rivera —terminó el policía.
—¡Ah, caramba! No sabía que se consideraba secuestro si tengo una orden del juez que me da la tutoría legal de mi abuelo —respondió Darío y su