—No… ¡no sé! Quizás no tuvo que ver directamente con el veneno en la botella, pero sí con el accidente del avión.
—¿¡Cómo!? ¡Maldición, Darío, explícate!
—¡Caímos en Islas Midway! —replicó su hermano—. El avión iba con el piloto automático puesto, y eso no se desvía. Islas Midway está setecientos