CAPÍTULO 74. Lo siento, señor Rivera...
La voz de uno de los paramédicos se alzó entre la multitud y llamó la atención de Norton.
—Teniente, ¿a quién me estoy llevando? —quiso confirmar.
—A los gemelos Rivera, Ángel y Darío, y a la señora Sahamara Reyes —le dijo Norton mientras subían a cada uno a una ambulancia y le ponían los collarines de inmovilización.
Sammy fue la última en entrar a la sala de urgencias del hospital, y ya estaban los gemelos haciendo su berrinche y bajándose de sus camillas.
—Pero que yo no necesito eso… —rezon