CAPÍTULO 48. Tú eres lo que quiero
Sammy asomó la cabeza en aquella habitación después de escuchar el escándalo.
—¿Eso es humo? —preguntó.
—¿Humo? —repitió Ángel.
—Lo que te sale de las orejas —aclaró Sammy y él presionó un botón en la computadora y reprodujo la presentación.
La muchacha la vio hasta donde empezaron los gemidos y se tapó la boca ahogando la carcajada.
—¡Espera, espera, lo mejor viene ahora! —gruñó Ángel y Sammy se mordió los labios cuando apareció la foto de Darío con aquella frase. ¡Bien le había dicho que