CAPÍTULO 45. Un macho alfa orgulloso
Había dos formas de lidiar con aquello. La primera era echándole una buena bronca a Ángel Rivera por meterse en sus asuntos… y la otra era comportándose como una persona madura que le agradecía a un colega de trabajo por ayudarla.
Y como ella estaba haciendo un esfuerzo por ser una mujer madura, respiró profundo y se encaminó al despacho de Ángel.
—¿Puedo pasar? —preguntó tocando a la puerta y Ángel asintió.
—Claro. ¿Qué pasó? ¿Lograste resolver lo de la agencia publicitaria? —preguntó como s