Margaret estaba entrando en una especie de ansiedad, Richard al fin estaba abriendo sus palabras hacia ella. Esperaba descubrir sus verdaderas intenciones, su verdadera escencia de su ser que iba más de ese porte elegante parecido al monstruo de Alexander.
—Pues… Mi madre, mi padrastro e incluso mi hermanastra saben cosas de mi pasado que no han querido revelarme. Yo Tengo miedo de que esos secretos me impidan ser la persona que quiero ser.
Margaret se sorprendió por esta revelación.
—¿Qué