Desde aquella noche, Margaret y Richard habían mantenido un contacto más personal, hasta el punto de que aquello se convirtió en un noviazgo clandestino, mantuvieron su relación en secreto, pero cada vez era más difícil ocultar sus sentimientos el uno por el otro, sobre todo con el gremio de maestros que despreciaban a Margaret.
Se miraban a hurtadillas a través de la mesa de la sala de conferencias para maestros e inventaron excusas para trabajar juntos en alguno que otro proyecto de remodelac