Dolorosas... ¿verdades? II
Aquella habitación de hospital cada vez se sentía más pequeña y fría. Richard vio detenidamente a Miriam recostada en la camilla, con los ojos enrojecidos y una expresión mezcla de tristeza y resentimiento.
Ella seguía a la expectativa, como si estuviese viendo una novela y se muriera por ver la reacción del personaje en aludido. Un escalofrío recorrió su espalda mientras se acercaba, cauteloso pero lleno de interrogantes.
—Richard, habla ya —pronunció Miriam con voz débil pero cargada de emoc