Mi corazón se acelera, está a punto de salirse, sus latidos son tan fuertes que golpean mis oídos.
Allí frente a mí está el hombre de mis sueños, el hombre que me aturde, que me inspira, que me permite viajar con él aún sin estar presente, mi amor, mi dolor, mi alegría y a veces mi tristeza, todo eso es él para mí.
—Hola amor.
No me puedo resistir y me lanzó en sus brazos, como una niña lloro en su hombro.
—Mi amor, no llores.
Pero no puedo controlarme, él me leva