Estamos en la clínica, ya nos tomaron la muestra para comprobar si en verdad el señor Mark es mi padre.
—Doctor Lander en cuanto estén listos los resultados, lo llamo para que vengan a buscarlos.
—Gracias doctora.
El señor Mark, me da un fuerte abrazo, un beso en ambas mejillas, luego me dice:
—Yo estoy seguro que eres mi hija, pero aún, si no lo fueras yo igual te sigo queriendo, el cariño que te tengo no lo va a cambiar un papel, eso quiero que te quede claro.
—