Me quedo en el apartamento con Fabiola, bajo órdenes estrictas de Cristhofer de no hacer nada, me deja acostada, con todo cerca para no moverme, mi teléfono, un libro de lectura, una jarra con agua, una libreta y un bolígrafo, todo esto con la sana intención que no tenga motivos para levantarme.
Antes de irse me da un beso.
—Amor voy al hospital a acompañar a tu papá, allí en la cocina está Fabiola te está preparando un caldo de pollo, tienes que alimentarte, por favor no te leva