—Cristhofer, mi niño, ¿cómo estás?
—Hola vieja, todo está bien, ¿cómo está todo por allá?
—Precisamente te estoy llamando por eso, anoche alguien estaba rondando por los alrededores, el jardinero lo vio y le dio la voz de alto, hizo un disparo al aire, pero el hombre salió corriendo.
—Caramba, mañana mismo contrato a varios hombres para que se encarguen de vigilar la casa.
—Hijo, ¿cómo está Camila?
—Bien, todo está bien.
—¿Cuándo regresa?
—No quiere regre