MANSIÓN DE LOS ASTURIAS.
—Señorita Betty, busque a mi hijo y dígale que lo necesito ahora en mi oficina.
—Sí señora Emperatriz, ya se lo busco, creo que está en la piscina.
Marcus no quiere aprender, cuando yo muera este negocio se viene abajo, porque él nunca está pendiente de los detalles.
Siempre tengo que ser yo quién se ocupe de todo.
—Hola mamá, me dijo Betty que quieres hablar conmigo.
—Sí, pero primero sécate bien, no quiero que me arruines los muebl