Cuando Andrew se giró para ver la cara de quien estaba causando esa conmoción vio como el abogado de Aaron se ponía más pálido a cada segundo.
—Por favor cálmese —le dijo, abogado a Aaron para contenerlo.
—¡Yo no me voy a calmar, ese hombre es un peligro, pero de mi cuenta…!
—Le pido que por favor se calme, si me hubiese dicho que el abogado de la persona a la que planea acusar es Andrew Clemens jamás hubiese aceptado ser su defensor.
—¿De qué estás hablando?
—Es lejos un abogado brillant