El recorrido estaba por comenzar. Rafael se esforzaba por mantener una sonrisa tras la tensa conversación con Julieta. Su abuela le había informado sobre el descontento de un grupo de trabajadores; al no poder supervisar el viñedo personalmente, varios cabos sueltos habían comenzado a soltarse. Rafael sospechaba el origen del conflicto, pero debía esperar hasta el día siguiente para enfrentarlo. Sabía que no podría completar la caminata, pero se propuso acercarse al campo tanto como su condició