Blake Stewart
El letrero de "Welcome to Tennessee" pasó a nuestro lado como un borrón verde y dorado bajo el sol de la tarde. En el asiento del conductor, Logan mantenía una mano sobre el volante y la otra firmemente entrelazada con la mía. No era el agarre tenso del hombre que temía perderlo todo; era el toque relajado de quien finalmente ha recuperado su centro.
Atrás quedaba el asfalto gris de Chicago, los rascacielos que parecían prisiones de cristal y el eco de los gritos de Emily. El aire