Lo último que vi de mi hermano fue su expresión de odio contenido, después salió del callejón y tomó un taxi. Verlo marcharse fue sorprendentemente tranquilizador para mí.
Me llevé una mano al corazón y apoyé la espalda en el frío muro detrás de mí. Pelear con él siempre era agotador, y me hacía sentir miserable.
—No sabía que la relación con tu hermano fuese así —dijo Julián mirándome con curiosidad, después de permanecer callado buen rato.
Me puse levemente roja.
—¿Creíste que, por ser ge