Funeral
Lorenzo
«Dante está muerto»
«Dante está muerto»
«Está muerto»
«Está muerto» …
Aquellas malditas palabras se repetían como un mantra en mi cabeza, mientras mi corazón se negaba a aceptarlas como verdaderas.
Dante no podía estar muerto, él no podía haberse marchado así de mi vida, sin un adiós, sin un volveremos a vernos.
—¡Nooo! —el grito que salió de mi garganta fue todo menos humano.
Me negaba rotundamente a aceptar aquella mentira, eso era… Todo era una maldita mentira, todo tenía qu