Alejandra
“solo mira tu cuerpo sin chiste y mira el mio”
Esas palabras se repiten en mi cabeza como un eco continuo, palabras que en algún momento esa versión rejuvenecida de Aaron lograron hacerme sentir muy insegura, ya que le gustaba compararme con sus voluptuosas amantes de cinturas diminutas y pechos abultados; palabras por la cuáles me oculté en pantalones amplios y camisas de mangas largas sin escotes, hasta hace poco tuve el valor para meterme en faldas y vestidos para ir al trabajo sin sentir que todos me miraban porque lucía horrenda, ver Aaron así… me afectó mucho.
— No entiendo porque la solidaridad, eres buena para tirar a matar con las palabras ¿Por qué no la atacaste como ella a ti?
Las palabras de Jessenia me sacan de mis pensamientos, volteo a ver a la mujer molesta a mi lado, tan solo suspiro.
— Somos idiotas cuando nos enamoramos…
— ¿Y eso, qué? ella es una asquerosa amante, por amor al cielo, ¿Qué nivel de sinvergüenza y bajeza se debe tener para ponerte a pelear