Alejandra
“solo mira tu cuerpo sin chiste y mira el mio”
Esas palabras se repiten en mi cabeza como un eco continuo, palabras que en algún momento esa versión rejuvenecida de Aaron lograron hacerme sentir muy insegura, ya que le gustaba compararme con sus voluptuosas amantes de cinturas diminutas y pechos abultados; palabras por la cuáles me oculté en pantalones amplios y camisas de mangas largas sin escotes, hasta hace poco tuve el valor para meterme en faldas y vestidos para ir al trabajo si