Adriana era consciente de lo ricos que eran los Wertherimer, aun así, no pudo disimular la expresión en su rostro cuando vio la mansión de la playa que parecía sacada de una revista, apenas se estacionaron en el frente cuando el personal de la casa salió para sacar sus pertenencias del maletero y llevarse el auto para estacionarlo en otra parte.
—¿Qué clase de rico eres que no tienes una casa en los Hamptos? — Se quejo ella cuando Jared se detuvo a su lado.
Jared se encogió de hombros.
—Créeme