"Una vez más", había dicho Damián. Ser burlada una vez más, ser humillada una vez más, ser destrozada una vez más.
—Te volviste loco. ¿Crees que estoy para tus juegos? ¿que puedes botarme y recogerme cuando te da la gana?
—No es así.
—Ya no creo nada que salga de tu boca y tampoco me importas. Lo único que nos une es Martín, nada más. Espero que lo entiendas.
Alana sacó al niño del columpio y se fue a casa. La tarde acababa de arruinarse.
〜✿〜
Los hombres de