Todos se quedaron paralizados, todos pensaban lo mismo, ¿Alma era acusada de fraude? ¿Pero como ocurrió eso?. Y lentamente, una sonrisa maliciosa se dibujó en el rostro de Vivian, eso era mejor de lo que ella esperaba.
— ¡Lo sabía!. — Vocifero Vivian, rompiendo el silencio. — ¡Te lo dije Edan y tú no me creías! ¡Esa mujer es una vulgar arribista y ladrona! ¡Oficial, yo también quiero poner mi denuncia!. — Vivian caminó hacia los oficiales.
— ¿Ocurre algo, señorita?. — El policía se mostró int